Las torres de enfriamiento de circuito cerrado son equipos térmicos diseñados para disipar el calor de fluidos de proceso sin que estos entren en contacto directo con el aire ambiente. A diferencia de las torres de circuito abierto, el fluido a enfriar circula a través de un intercambiador de calor (serpentín) completamente sellado, lo que garantiza una mayor protección del proceso, estabilidad operativa y calidad del fluido.
El funcionamiento se basa en la combinación del enfriamiento evaporativo y la transferencia de calor indirecta. El fluido caliente circula por el interior del serpentín, mientras que agua de recirculación es pulverizada sobre su superficie externa. De forma simultánea, un flujo de aire atraviesa la torre, provocando la evaporación parcial del agua de aspersión, lo que extrae calor del serpentín y, por ende, del fluido interno. El agua enfriada se recolecta y recircula, mientras que el fluido de proceso permanece aislado y libre de contaminación.
Gracias a este principio de operación, las torres de circuito cerrado permiten controlar la calidad del fluido, minimizar incrustaciones, corrosión y ensuciamiento interno del sistema, reduciendo costos de mantenimiento y prolongando la vida útil de los equipos asociados.
Aislamiento total del fluido de proceso, evitando contaminación, evaporación y pérdida de calidad.
Alta eficiencia térmica, al aprovechar el enfriamiento evaporativo sin contacto directo.
Reducción del mantenimiento del sistema hidráulico y de los equipos aguas abajo.
Menor consumo de agua de reposición, comparado con sistemas de circuito abierto.
Serpentines fabricados en materiales de alta resistencia, como acero galvanizado, inoxidable o cobre, según la aplicación.
Sistemas de aspersión optimizados para una cobertura uniforme del intercambiador.
Eliminadores de arrastre que minimizan la pérdida de agua y protegen el entorno.
Diseño compacto y modular, ideal para espacios reducidos.
Las torres de enfriamiento de circuito cerrado son ideales para aplicaciones donde se requiere alta pureza del fluido y control del proceso, tales como:
Sistemas HVAC de precisión
Industria farmacéutica y química
Centros de datos (data centers)
Plásticos y moldes de inyección
Procesos metalúrgicos
Refrigeración de equipos sensibles
Por su confiabilidad, eficiencia y protección del fluido, las torres de enfriamiento de circuito cerrado representan una solución avanzada para sistemas térmicos que demandan operación continua, controlada y segura.